kromamusik
           
 
by Irune Serna
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  Go with the flow, 2019.  
     
     
 
statement
 
 
  Aldapeko sagarraren  



Aldapeko sagarraren
adarraren puntan
puntaren puntan
txoria zegoan kantari.
Txiruliruli, txiruliruli
nork dantzatuko otedu
soñutxo ori.
Txiruliruli, txiruliruli
nork dantzatuko otedu
soñutxo ongi.

 

Rescato el murmullo del río, el arrullo del viento y el crujir de las hojas. Los acuno en mi piano y les doy calor hasta que crecen y pueden volar mecidos por la brisa y el sol. El susurro se hace canción, el trino música y la inspiración vibra en el corazón de la artista para crear un sueño de vida, esperanza y amor.

Pasado y presente, memoria y conciencia, paisajes sonoros nacidos del tiempo donde la tierra se funde con la mujer y el lenguaje del sonido viaja otra vez a las estrellas, porque a veces estoy aquí, otras veces soy luz, otras agua y otras sueño… ¿Qué no daría yo por un sueño?

 
     
 
abstract
 
 

Este proyecto consiste en una intervención musical de factura digital en el paisaje sonoro del Parque Natural de Gorbea mediante un altavoz inalámbrico colocado en la margen izquierda del río Undabe en la ubicación con latitud 43° 0' 20,74" N y longitud 2° 38' 46,908" O con música compuesta expresamente para ese lugar en función de los datos sonoros y sensoriales recogidos con anterioridad.

Este espacio natural lo forman unas 20.000 hectáreas de superficie protegida, que albergan importantes bosques de hayas, robles, sauces y fresnos, así como abundantes elementos faunísticos (halcones, ciervos, martas, etc.), que le confieren una riqueza natural singular. La ubicación concreta para realizar la intervención sonora es el bosque de hayas y pinos entre Ubide y Otzarreta, junto a los ríos Undabe y Zubizabala. Se trata de ofrecer al bosque una creación musical humana de factura digital mediante un altavoz inalámbrico que se funda con el entorno sin crear un paisaje sonoro disruptivo para quienes lo habitan. El objetivo es lograr una simbiosis entre naturaleza y tecnología en la que la naturaleza no resulte dañada por sonidos humanos, sino que la armonía de la música enriquezca el paisaje sonoro del bosque.

La intervención se ha grabado en vídeo con tomas desde tierra, desde el aire mediante una cámara GoPro adaptada a la base extensible de un micrófono y desde el interior del agua con un teléfono metido dentro de una funda hermética seawag.

 
     
 
concept
 
 

Este proyecto es un homenaje a la naturaleza, a los sonidos de los bosques, sin distorsión. A la luz de los problemas ambientales que genera el ser humano, e invitando a hacer un ejercicio reflexivo sobre el ruido que producen los artefactos eléctricos en cualquier entorno y la alteración que supone para cualquier forma de vida, esta obra ha conseguido crear un paisaje sonoro resultante de la simbiosis entre música electrónica y sonido natural.

El proyecto parte de dos preguntas: ¿somos los seres humanos capaces de mejorar un entorno natural? Y, si no lo somos, al menos, ¿seremos capaces de no dañarlo?

En respuesta a estas preguntas se realizaron varias visitas al entorno natural con el fin de captar los estímulos sensoriales de la zona para crear, a través de esta percepción, un tema musical que encajase con el paisaje sonoro natural de la ubicación elegida.

El resultado de este proceso puede verse en la obra, que contiene imágenes y sonidos naturales del contexto donde se ha realizado la intervención del paisaje sonoro, en un claro del bosque por donde discurre el río Undabe, cercano al hayedo de Otzarreta, en la ubicación con latitud 43° 1' 38,4" N y longitud 2° 43' 14,742" O del Parque Natural de Gorbea, junto a los procedentes del altavoz inalámbrico colocado cerca del río que, mediante tecnología Bluetooth, emite el sonido de la música que se envía desde un teléfono.

La melodía con la que se interviene el paisaje sonoro se ha compuesto sin programas de edición que modifiquen el sonido natural para acercarlo armónicamente al tema musical creado y se ha creado con los mismos medios que pueden generar contaminación acústica, un piano electrónico, un ordenador y un altavoz, pero el resultado, por sus características sonoras, logra una simbiosis armónica entre naturaleza y ser humano, un equilibrio entre sonido natural y digital.

Las imágenes presentan el entorno natural desde diversas perspectivas, la tierra, el aire y el interior del agua, para mostrar los distintos acercamientos que quienes viven en el bosque o el ser humano pueden hacer a este paisaje sonoro.

Estos diferentes acercamientos, desde la tierra, el aire y el agua, junto con los aparatos electrónicos, que representan el fuego y la música que alude al éter y está presente en todo lo creado, hacen referencia a las cinco fases o cinco movimientos de transformación entre los fenómenos naturales y sus interrelaciones según la filosofía pitagórica. Los cinco elementos en su versión armónica se alimentan y contienen, pero en su versión destructiva se aniquilan unos a otros, de ahí podemos hacer extensivo este concepto filosófico a la importancia de la armonía entre humanos y entorno natural o cualquier otra forma de vida.

El proyecto se ha realizado en primavera cuando el sonido de la Naturaleza empieza a aumentar el volumen de sus decibelios debido a la mayor radiación solar, como metáfora sensorial de una nueva forma de relación más respetuosa entre el ser humano y el entorno donde pueda valorarse la convivencia sin dominación y el encaje armónico actúe como telón de fondo de este proceso.

 
     
     
     
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